Historias detrás de una sequía

Se habla de las consecuencias, señalamos muchas de las causas pero siempre es importante conocer las historias. La sequía en el Cuerno de África está siendo una de las peores en la historia reciente de la región pero lo cierto es que solo a través de las personas y el relato de su día a día, podemos hacernos idea de lo que supone toda esta crisis.

Las familias han perdido su principal medio de vida y, con ello, cualquier suministro de alimento. El precio del agua y la comida se ha disparado. Los pastores están acostumbrados a lidiar con sequías ocasionales y estaciones sin lluvia, pero la presente sucesión de sequías continuas ha presionado su capacidad de resiliencia hasta el límite.

Los niños son siempre los más vulnerables en una crisis alimentaria; sin suficiente alimento y el adecuado balance nutritivo, se enfrentan a un elevado riesgo de desnutrición. La desnutrición, esa enfermedad todavía hoy una de las principales causas de mortalidad infantil en el mundo.

Hablamos con Isha Muhammed, que vive con sus cuatro hijos en el campo para desplazados internos de Mingis, en la ciudad somalí de Bosaso, al norte del país. Su hija de dos años, Maymun Muqtar Issa fue ingresada en un centro de estabilización de Save the Children con apenas 6 kg de peso. Tras el tratamiento de unos días, la fiebre comenzó a desaparecer y poco a poco fue cogiendo peso.

“Al principio mi hija cogió sarampión y estuvo enferme durante más de 30 días. Después empezó con diarrea, fiebre y vómitos. La llevé a la clínica local donde nos dieron un jarabe. La diarrea y los vómitos pararon pero seguía teniendo fiebre. La tuve que llevar al hospital donde la examinaron. Me dijeron que necesitaba medicamentos, pero no tenía dinero para comprarlos. Anoche la traje al centro de estabilización porque estaba muy mal y después de controlar su estado, la enfermera nos llevó en una ambulancia de nuevo al hospital. No tenía con quien dejar a mis otros hijos pero la pequeña estaba muy mal. Ahora estoy más tranquila porque se ha ido la fiebre.”

La vida para las familias de pastores de esta región de África se ha hecho muy difícil. Sin medios, sin ganado y sin comida, en muchos casos no les queda más remedio que huir de sus hogares en busca de ayuda.

“La vida es muy difícil, nada es fácil para nosotros”, comenta Isha. “Mi marido tiene dos familias. Hay días que consigue trabajo y otros no. Ahora ya no hay modo de regresar a las zonas pastorales de las que venimos. Todos los animales que teníamos han muerto y la gente está muy enferma. Los pocos que quedan allí sufren desnutrición. No hay nada por lo que volver”, sentencia.

“Vinimos a Bosaso por la sequía, hace más de seis meses. A veces me dedico a recoger basura para ganar algo de dinero, otras veces hago cosas manualmente. Hay días que ganas algo y al siguiente, no ganas nada. Cuando no tengo nada, no me queda más remedio que pedir a los vecinos para poder dar algo de comida a los niños. Los precios han subido mucho y apenas tenemos ingresos. Pero, ¿qué puedo hacer? Ya no puedo volver a casa”.

  1. hambrenuncamas ha publicado esto
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